La evolución conjunta de los animales y su medio

(Barcelona, Península, 1966, 211 pp.).
(Barcelona, Anthropos, Edición corregida y aumentada, 1982, 304 pp.).

Entre 1956 y 1960, como un desarrollo más de la perspectiva explicativa abierta por su estudio de la inmunidad, F. Cordón intentó extender al nivel animal las nociones evolutivas que había ido esbozando, desarrollando su interpretación biológica general a partir del estudio en profundidad de El origen de las especies por selección natural, de Darwin.

Destacó, en primer lugar, lo que constituye la aportación definitiva de Darwin, la teoría de la selección natural, con sus contribuciones más decisivas: 1) las especies animales cambian en el curso de las generaciones por selección natural de los individuos más aptos para realizar la conducta específica; 2) el perfeccionamiento de una especie culmina, como regla, en su diferenciación en dos; 3) todos los animales proceden de contado número de especies, tal vez de una sola; y 4) dadas las analogías y diferencias anatómicas entre hombre y monos antropoides, hay que admitir que uno y otros proceden de un antepasado común. Resaltó, tras esto, aquellas cuestiones derivadas de Darwin que la biología podría responder un siglo después de la publicación de su obra señera, sin más que profundizar en el orden de ideas de aquél, puntualizando así el darwinismo: como qué sea y cómo actúa con su enorme fijeza el medio específico selector de cada especie y cómo están relacionados y evolucionan los diversos medios específicos; cómo se producen las bifurcaciones de las especies y las correspondientes de los medios específicos; o cómo se pudo originar desde un homínido el hombre y cuál es el genuino carácter diferencial entre ellos; etcétera. Y apuntó, finalmente, otro tipo de cuestiones que plantea el estudio de Darwin y que no pueden resolverse profundizando en su pensamiento porque rebasan su horizonte conceptual y exigen un orden superior de ideas: como que la selección de los más aptos exige entender la herencia de los caracteres congénitos, lo que lleva a preguntarse cómo se produce la ontogénesis de todo animal; o el que, si todas las especies animales proceden de una, se impone la pregunta de cuál puede ser el proceso del que surgió el primer animal.

Esta revisión de Darwin se expone en el libro La evolución conjunta de los animales y de su medio, que se publicó unos años después. En su primer capítulo, se estudian los antecedentes del pensamiento evolucionista en biología; y en el segundo, la integración darwinista de las aportaciones teóricas de Lamarck y Cuvier. Pero lo más relevante es el contenido de los tres capítulos restantes, donde se aborda el estudio de la problemática científica ignorada por Darwin desde el sistema de conceptos previamente adquiridos por F. Cordón. Se precisa rigurosamente el concepto de medio animal. Se explica por qué y cómo cada especie animal es seleccionada por un medio específico, cómo éste se estructura en especies animales y cómo progresan complementariamente la especie y su medio. Se deduce la dependencia de la evolución de una especie respecto de la evolución conjunta de todo el nivel animal y del modo de relación de todos los medios específicos entre sí, como conclusión general. Se define el proceso de especiación animal, o de diferenciación de una especie en dos , en función de esas conclusiones previas. Y se ofrecen, además, nuevos atisbos de una interpretación biológica de conjunto y la posibilidad de abordar otros problemas biológicos más generales y de mayor complejidad: como la filogénesis de los primeros individuos de cada uno de los tres niveles (proteína globular, célula y animal) a partir de la evolución conjunta de los individuos de nivel inmediato inferior (el origen del primer animal a partir de la evolución celular, por ejemplo); y los que conciernen a las relaciones entre los seres vivos de distinto nivel de complejidad en general.

Esos cinco capítulos, que constituyen el cuerpo principal de libro, se escribieron en 1958-1959, coincidiendo con el centenario de la publicación en 1859 de El origen de las especies por selección natural. Fue una especie de homenaje al centenario de libro señero de Darwin: un homenaje callado, puesto que se hizo sin pensarlo y sin pretender hacerlo público; pero también genuinamente científico, porque, tomando ese libro como apoyo básico, se procura saltar desde él a un nuevo sistema de conceptos, leyes y problemas.

De hecho, La evolución conjunta de los animales y de su medio constituye una inflexión muy definitiva del pensamiento del autor hacia sus preocupaciones posteriores. Al publicarse la segunda edición con motivo del centenario de la muerte de Darwin, F. Cordón la completó con varios apéndices, escritos veinte años más tarde.

Faustino Cordón: claves de su pensamiento.

Rafael Jerez Mir.