Glosario

En este glosario se incluyen las definiciones de los términos que cumplen la condición de ser empleados por F. Cordón con un significado concreto que difiere del habitual. El lector que lo consulte advertirá que, con frecuencia, la definición de un término conduce a la de otro. El objetivo del glosario es apoyar una interpretación exacta de los textos del autor.

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S

Señal basibiónica. Comunicación de los cambios de estado de actividad de unos basibiones a los contiguos para coordinarse en el ejercicio de su actividad asociativa de algún modo que no sea el ejercicio de esta actividad misma (por percepción directa del cambio de estado de los campos unitarios de fuerzas de Van der Waals en que se realice la actividad del basibión contiguo, por emisión de hidrogeniones, etc)...

Señal celular. Es un estímulo de cualquier tipo perceptible por un basibión que coajuste su actividad asociativa (y la de un conjunto de basibiones con él coordinados) a la experiencia celular ganada en la pulsación anterior. De hecho, actúan como señales celulares para cada basibión coordinado con uno de los campos unitarios celulares (primordio de la acción, experiencia, primordio de la experiencia), los correspondientes estados punctuales del campo. Asimismo la presencia de un exceso de uno de los dos estados de un coenzima celular (ATP, ADP) exceso que refleje el resultado real versus el esperado global del primordio de la acción puede servir de señal celular para basibiones especializados en iniciar bien rutas de demolición que exalten el primordio de la acción celular, bien rutas de síntesis que exalten la producción de reserva, a la vez que las ATPasas aferentes corrigen la proporción de ATP y ADP al valor inicial de la pulsación, con emisión proporcional de hidrogeniones hacia los correspondientes basibiones (2), que así reflejan de consuno el resultado útil de la acción en el estímulo celular aferente.

Ser vivo. Son las genuinas unidades (individualidades) y como tales, focos de acción y experiencia contrapuestos hasta su nivel al todo en evolución de los tres niveles superiores de integración: el protoplásmico (directamente supramolecular), el celular (directamente supra protoplásmico), y el animal (directamente supracelular). Los seres vivos de cada nivel resultan (en la filogénesis de todo el nivel y en la ontogénesis de cada individuo) de una asociación de seres vivos del nivel inmediato inferior, en la que la evolución conjunta de este nivel culmina en la integración de la acción y experiencia de conjuntos de sus seres vivos en una acción y experiencia cualitativamente distinta, nueva. Para ello, la asociación ancestral, forzada por la adaptación de sus individuos a un nuevo tipo de alimento, ha tenido que elevarse: primero, a una cooperación de todos en acciones conjuntas, simultáneas, (lo que constituye la asociación en un «soma»); después, a la producción de un efecto general causado por esta acción somática y perceptible por los individuos cooperantes (lo que constituye el estímulo propio del ser vivo surgido de la asociación); y, finalmente, la creación de un organismo, en el que radica la experiencia de la acción somática, con lo que la asociación deviene ser vivo de nivel superior, dotado de soma y organismo interdependientes, complementarios.

Este hecho de que la acción y experiencia o, dicho de otro modo, el soma y el organismo que definen cada nivel de ser vivo (y, complementariamente, el medio correspondiente) resulten y hayan de mantenerse permanentemente sobre la integración de acción y experiencia de seres vivos del nivel inmediato inferior, que han de encontrarse en la misma relación con seres vivos del nivel inferior a ellos y así sucesivamente, obliga a postular que, en todo ser vivo cualquiera que sea su nivel: (1) están integrados estratificadamente en orden descendente conjuntos de individuos de todos los niveles precedentes, no sólo los biológicos sino los producidos en la evolución inorgánica o cósmica; (2) que las acción y experiencia propias de los seres vivos de cada nivel son esencialmente las mismas y, en cambio, cualitativamente distintas de las acción y experiencia características de los otros dos niveles (lo que obviamente vale igualmente para los medios); y (3) que, en cambio, las sendas modalidades de acción y experiencia de los seres vivos de distinto nivel dependen íntimamente unas de otras, y, así, la acción somática de todo ser vivo se realiza mediante la cooperación de los seres vivos de nivel inferior que constituyen su soma, y su estímulo su organismo resultan de alteraciones ambientales confluentes, causadas por oscilaciones de los organismos de seres vivos de su soma íntimamente cooperantes.

En consecuencia, todo ser vivo está contrapuesto escalonadamente (hasta integrar las acción y experiencia que lo definen) no sólo a la evolución biológica hasta su nivel y en su momento y lugar, sino es más, a la evolución cósmica en general. Por ello, en sentido amplio, los seres vivos no difieren de las genuinas unidades inorgánicas (focos asimismo de acción y experiencia enfrentados con la evolución general de la que son a la vez resultado y agente), esto es de las moléculas, átomos, partículas subatómicas, etc. sino en lo que difieren entre sí los seres vivos de distinto nivel, a saber, en el grado de integración de la acción y experiencia (y, correspondientemente en el del medio, y, en particular, del alimento). Sin embargo, con respecto al hombre (en cuanto todas estas unidades vivas e inorgánicas son objeto potencial de la acción y experiencia humanas) cabe decir: primero, que como el hombre es un ser vivo del nivel superior (un animal) están más próximas a su propia modalidad de acción y experiencia y son más asequibles a ellas los niveles biológicos que los inorgánicos; y, en segundo lugar, que todos los seres vivos terrestres se han originado en un único proceso integrado, la evolución biológica, de cuyo conjunto el hombre es la culminación, y de cada una de cuyas etapas particulares se guardan numerosos datos accesibles e interpretables en los seres vivos actuales de distinto nivel; por todo lo cual los seres vivos permiten iniciar la comprensión evolucionista (integrada, dinámica) de toda la realidad, y, en particular, la del hombre mismo en términos del conjunto de la realidad.

Serie elemental de basibiones. (Véase Elemental, transformación metabólica)

Soma. Es el conjunto de seres vivos de nivel inmediato inferior que, entre todos, integran un ser vivo dado y que cooperan íntimamente en las acciones conjuntas propias de este ser vivo (que por ello pueden denominarse acciones somáticas), guiadas por el organismo de éste. (Para distinguirlo de un soma, denominamos cuerpo al conjunto de seres vivos que integran una asociación biológica y no un ser vivo, por ejemplo, para las células de un vegetal). Todo ser vivo (todo genuino individuo) es una sucesión continua de acciones somáticas trabadas por experiencia; en consecuencia, en todo ser vivo se distinguen dos facetas contrapuestas que se necesitan la una a la otra instante a instante: el soma, que realiza cada acción sucesiva sobre el medio (fundamentalmente en la procura y captación de su alimento, en la transformación de este alimento en el propio de los seres vivos constituyentes de su soma, y en la distribución por todo el soma del alimento así transformado), y el organismo, consustancial con la experiencia ganada en cada acción que orienta la siguiente.

En cada instante todos los seres vivos que constituyen el soma cooperan a una única acción de la que resulta su experiencia que le mantiene adaptado a su medio. De este modo, el soma primigeniamente uno (agente de una acción sencilla ante un alimento abundante) se va resolviendo en órganos encargados de funciones especiales que sólo tienen sentido cumpliendo la acción general, común. En esta diferenciación somática de órganos, siempre se mantiene patente uno central, que corresponde al soma primigenio, de individuos somáticos en íntima cooperación y trabajando al unísono en la realización directa de la acción y experiencia, de otros órganos que realizan conjuntamente funciones auxiliares con un tempo distinto e incluso con grados de cooperación diferentes.

Soma celular. (Véase Elemental, transformación metabólica.)